silvestre

Hay priedras que parecen crecer por su cuenta, sin esperar que nadie las cuide.

boda

Alguien pulió piedras para llenar el fondo de un cuenco. El cuenco adornó la mesa de los novios. Las piedras aguantaron la respiración mientras brindábamos.

planeta isla

Lejos de este mundo hay un planeta isla que me espera.

pájaro

Si un pájaro viajara a la velocidad de la luz, dejaría esta estela alrededor de mi cabeza.

caramelo

De naranja, aunque no sepa a nada.

pop

Este año voy a llenar agosto de flores como si fuese mayo.

piedras de agosto

Las esperaría en el fondo del mar.

piedras de julio

Piedras perdidas dentro de un sombrero de paja.

dulce como una nevada

La primera vez que soñé con él caminaba sobre una nevada, como Furey. Por eso le envié mi piedra más dulce.

knosos

Una piedra del palacio de Knosos. Un paño de hilo para no perderme en el laberinto del frío.

circulitos de septiembre

Los mismos que haría una piedra si la tiraras a un charco de lluvia.

febrero

Febrero es el mes de los gatos, dice mi padre. Y esta piedra, mojada, parece un ágata ojo de gato.

enero [2]

Las dejé sobre la mesa, al sol. Ahora mismo las metería en el frigorífico.

enero [1]

En enero bajé a la playa a recoger piedras. De eso hace unos meses.

cuando las piedras hablan del frío

Ahora que el verano me ahoga necesito más que nunca una piedra en mi bolsillo para flotar.

partida

Corazón de piedra, dicen algunos. Pues que sepan que hay piedras, por duras que parezcan, que también se parten.

olvidos

Se me podrán olvidar las llaves, pero nunca las piedras.

árbol

Hay piedras que en bolsillo crecen como un árbol. A veces hasta dan frutos y pájaros.

souvenir

Mis amigas Marta y Ana me envían una postal desde la Torre de Montaigne. También dos piedras. Y amor. Sobre todo amor.

corazones

Mi amigo Villalmanzo me manda corazones. Si las viera Agnes Varda, dejaría de coleccionar patatas.

sofía

Esta piedra no ha venido de otro planeta. Esta piedra es sólo una piedra de playa, pero de una playa de la Vía Láctea.

el grito

Piedras capaces de brillar en el último rincón del cajón más oscuro.

a medias

El ying y el yang, diría alguien. Yo no.

rupestre

Suave por el teimpo y la arena, con dibujos que podrían haber salido de las manos del mejor de los dibujantes.